PARÍS.- Un centenar de países y organismos árabes y occidentales, integrantes del grupo Amigos del Pueblo Sirio, le pidieron ayer al Consejo de Seguridad (CS) de la ONU que adopte una resolución obligatoria que incluya una amenaza expresa de sanciones contra Damasco, y reiteraron que el presidente, Bashar al Assad, "debe abandonar el poder".

En las conclusiones del plenario en París, reclamaron que el CS "desempeñe su papel" para que se apliquen los acuerdos internacionales sobre una transición política en el país. Estados Unidos, la Unión Europea y la Liga Árabe ya le aplican sanciones económicas y diplomáticas.

Los participantes decidieron "aumentar masivamente la ayuda a la oposición" en medios de comunicación, pero los instaron a a "concentrarse en los objetivos comunes" y a superar sus divisiones para ser una "alternativa creíble al actual régimen". El jefe del rebelde Consejo Nacional Sirio, Abdel Baset Sayda, exigió una intervención armada extranjera "para establecer una zona de exclusión aérea y corredores humanitarios".

El grupo invocó el capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, que permite aplicar la fuerza, pero no se está en esa fase, según aclaró el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Guido Westerwelle: "(las medidas militares) quizás sean discutidas en otras reuniones, si las sanciones no producen los progresos que debieran". El objetivo es que se implemente en forma plena el plan de paz propuesto por el enviado especial de la ONU y de la Liga Árabe, Kofi Annan.

"Es necesario recurrir de nuevo al Consejo de Seguridad y exigir la aplicación del plan de Ginebra, que Rusia y China aprobaron", dijo la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton. Acusó a ambos países (ausentes en la reunión) de "bloquear los progresos" en el caso sirio, y sostuvo que deben entender que "hay un precio a pagar" por avalar a Al Assad, para lo cual pidió presión sobre Moscú y sobre Pekín.

El viceministro ruso de Relaciones Exteriores, Gennady Gatilov, consideró "inapropiadas" las críticas de Clinton. Su par, Serguei Riabkov, rechazó "categóricamente" que se respalde al mandatario: "nuestro trabajo es para ayudar a crear un importante diálogo entre las autoridades y la oposición". (AFP-DPA-Télam)